Cuando te encuentras en una situación de incapacidad temporal y el médico, la mutua o el Instituto Nacional de la Seguridad Social te da de alta, es posible que no te sientas en condiciones de reincorporarte a tu puesto de trabajo. En estos casos, la ley te otorga el derecho de impugnar esta decisión mediante procedimientos administrativos o judiciales.
A continuación, te explicamos detalladamente los pasos a seguir para garantizar que tus derechos sean protegidos.
¿Qué significa impugnar un alta médica?
Impugnar un alta médica es el proceso legal mediante el cual un trabajador cuestiona la decisión que finaliza su situación de incapacidad temporal. Esta acción busca que se revoque el alta y que el trabajador pueda continuar recibiendo la prestación económica hasta que su recuperación sea completa.
El alta médica implica que se considera al trabajador apto para reincorporarse a sus funciones laborales, lo que puede generar conflictos si el afectado siente que aún no está en condiciones. En estos casos, es importante actuar rápidamente y contar con la documentación médica necesaria que avale que la recuperación no se ha alcanzado completamente.
Pasos para impugnar un alta médica
1. Identifica quién emitió el alta
El procedimiento y los plazos dependen del organismo que haya emitido el alta. Existen tres posibles escenarios:
- Alta emitida por el médico de cabecera: Habitual en casos de enfermedad común o accidente no laboral. El alta se tramita desde el sistema público de salud.
- Alta emitida por la mutua: Aplica en casos de accidentes laborales o enfermedades profesionales. Las mutuas tienen competencias para gestionar la baja y determinar la fecha del alta en estos casos.
- Alta emitida por el INSS: Generalmente ocurre tras los primeros 365 días de baja. Este organismo asume el control de la incapacidad temporal y decide si el trabajador debe reincorporarse o continuar en situación de prórroga.
Saber quién emitió el alta es fundamental para seguir el procedimiento correcto y respetar los plazos establecidos.
2. Respeta los plazos establecidos
El incumplimiento de los plazos puede suponer la pérdida del derecho a impugnar el alta médica. Según quién emita el alta, los plazos son los siguientes:
Alta emitida por el médico de cabecera o la mutua durante los primeros 365 días de baja:
- Médico de cabecera: Dispones de 11 días hábiles desde la notificación del alta para presentar una reclamación previa ante el INSS. Durante este período, debes reincorporarte a tu puesto de trabajo, ya que la presentación de la reclamación no suspende los efectos del alta.
- Mutua: Tienes 10 días hábiles para solicitar al INSS la revisión del alta médica emitida por la mutua. En este caso, la presentación de la solicitud suspende los efectos del alta, manteniéndose la baja y la prestación económica hasta que el INSS resuelva.
Alta emitida por el INSS tras 365 días de baja:
Debes presentar una manifestación de disconformidad en un plazo de 4 días naturales desde la notificación del alta. La presentación de esta disconformidad suspende los efectos del alta hasta que el INSS resuelva.
Alta tras una prórroga de 180 días (hasta los 545 días de baja):
En este caso, es necesario interponer una demanda judicial directa en el plazo de 20 días hábiles desde la notificación del alta.
Es crucial actuar con rapidez y dentro de los plazos establecidos para proteger tus derechos laborales y de salud.
3. Reúne la documentación necesaria
La documentación es clave para respaldar tu impugnación. Asegúrate de incluir:
- Una copia del parte de alta médica.
- Informes médicos que justifiquen la continuidad de la baja.
- El historial clínico relacionado con tu enfermedad o lesión.
- Copia de cualquier solicitud previa presentada al INSS o la mutua. Por ejemplo, solicitar el historial médico a la mutua es esencial para impugnar un alta.
Comunicaciones adicionales, como correos electrónicos o cartas, que demuestren tu situación.
La presentación de un expediente completo y bien fundamentado aumentará tus posibilidades de éxito.
4. Presenta una reclamación previa
Antes de acudir a la vía judicial, es obligatorio presentar una reclamación previa. Dependiendo del tipo de alta, esta se dirigirá:
Al INSS, si se trata de una enfermedad común o accidente no laboral.
A la mutua, si el alta está relacionada con un accidente laboral o enfermedad profesional.
El objetivo de esta reclamación es solicitar la revisión del alta médica y, en algunos casos, suspender sus efectos hasta que se resuelva el procedimiento.
5. Suspensión del alta médica (si aplica)
En ciertos procedimientos, como el de revisión del alta médica emitida por una mutua, se puede suspender temporalmente el alta mientras se resuelve la reclamación. Esto significa que no estarás obligado a reincorporarte a tu puesto de trabajo y continuarás recibiendo tu prestación económica hasta que se tome una decisión.
El procedimiento judicial
Si la reclamación previa no prospera o no recibes una respuesta en el tiempo establecido, puedes interponer una demanda judicial. Este proceso es una herramienta clave para proteger tus derechos cuando las instancias administrativas no resuelven a tu favor.
Características del procedimiento judicial:
Plazo para presentar la demanda: Tienes 20 días hábiles desde la notificación de la denegación o el silencio administrativo.
Resolución prioritaria: Aunque estos casos tienen prioridad en los juzgados, en la práctica los tiempos pueden extenderse debido a la saturación del sistema.
Audiencia y sentencia: El juicio suele celebrarse en un plazo breve, y la sentencia se dicta pocos días después.
La intervención de un abogado especializado en derecho laboral y de la Seguridad Social es fundamental en esta etapa, ya que los procedimientos judiciales requieren de argumentos técnicos y una presentación adecuada de pruebas.
Derechos del trabajador durante la impugnación
Derecho a las prestaciones económicas: Mientras se resuelve la impugnación, seguirás recibiendo tu prestación por incapacidad temporal. Sin embargo, si la resolución confirma el alta médica, podrías estar obligado a devolver las cantidades recibidas durante el proceso.
Exención de reincorporación al trabajo: Dependiendo del procedimiento, no estarás obligado a reincorporarte a tu puesto mientras se tramita la impugnación. Esto aplica especialmente en los casos en los que la reclamación suspende los efectos del alta médica.
Consejos prácticos
- Mantén una comunicación constante con tu empresa: Es tu responsabilidad informar al empleador sobre el inicio de la impugnación. Esto garantiza que no existan malentendidos respecto a tu situación laboral.
- Solicita informes médicos actualizados: Un informe reciente que respalde tu estado de salud es una de las herramientas más importantes para justificar tu solicitud.
- Cumple con los plazos: Actuar con rapidez es esencial. Los procedimientos de impugnación tienen plazos estrictos que, de no respetarse, pueden invalidar tu reclamación.
Impugnar un alta médica es un derecho que protege a los trabajadores de decisiones que puedan perjudicar su salud y estabilidad laboral. Es un procedimiento que requiere rapidez, organización y asesoramiento adecuado. Desde Santisteban Abogados, estamos preparados para ayudarte en cada etapa del proceso, garantizando que tus derechos sean respetados.
Si necesitas orientación o deseas iniciar una reclamación, no dudes en contactarnos. ¡Estamos aquí para ayudarte!